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¿
Cómo Comprar Mi Casa ?
7. Haciendo una Oferta
Usted ha aprendido bastante referente a casas. Miró por
los vecindarios donde le agradan, buscó un agente que estimó lo que
puede pagar y lo llevé de búsqueda. En la primera salida de búsqueda
parece que encontró la casa que deseaba.
El agente le dice que haga una oferta y usted con confianza
por lo que aprendió se lanza a hacerla. Mejor tómese un poco de
tiempo. Vaya a su casa, piense bien sobre la propiedad y pida al
agente mirar la casa otra vez con mucha calma y ojo crítico.
Como se ha mencionado anteriormente, comprar una casa es una
gran inversión y hay que ir con calma y pensándolo bien para obtener
buenos resultados. De lo contrario, desilusiones pueden ocurrir y
los ahorros de toda su vida podrían ser mal invertidos. Este es el
momento en que la razón tiene que superar la emoción. Firme el
contrato de intención de compra cuando este satisfecho.
Después de firmar el contrato de intención de compra usted
necesita una inspección de casa, o ponga en el contrato de compra
una cláusula que diga que firma el contrato sujeto a que la casa sea
encontrada en buen estado por un inspector y si alguna falla se
encontrare que el dueño se haga responsable de las reparaciones.
Las inspecciones son conducidas por consultantes que pueden
ser ingenieros o arquitectos, aunque en un buen número de casos son
personas que tienen experiencia en la construcción de casas y
todavía un buen número son personas sin experiencia alguna.
Dependiendo de la localidad, puede que este servicio esté o no este
regulado por alguna agencia de gobierno local. La mayoría de las
inspecciones son sin garantía. Garantía, en ocasiones proveída por
el vendedor tiene deducibles, o sea que si se daña algo en la casa
antes de que se cumpla el primer año, los primeros cien dólares del
costo de la reparación tienen que ser pagados por el dueño.
La mayoría de los agentes de bienes raíces siempre quieren
buscarle a usted el inspector o sugieren nombres. Acéptelo o busque
usted mismo su inspector. Usted puede encontrar inspectores
calificados en las páginas amarillas bajo “Building Inspections”.
Una inspección cuesta alrededor de $250 pero le puede ahorrar muchos
ratos de amargura y dinero en reparaciones futuras. Una inspección
le trae confianza y seguridad. Al final de esta sección
encontrará un reportaje de inspección que puede utilizar.
Hay varias áreas de la casa que usted debe observar por
apariencia (cosmético) y pedir al firmar el contrato de compra que
sean arregladas porque después que usted las miró y aceptó no hay
remedio aunque el inspector las haga notar. Mire bien la cocina, y
note si los enseres son modernos o de tiempo antiguo, la condición
general de las puertas, ventanas, paredes y baños. Todo esto tiene
que notarse y escribirse en detalle en el contrato de intención de
compra. Recuerde, el agente no trabaja para usted, él trabaja para
el vendedor y lo menos que él quiere es que usted ponga cláusulas
que le vayan a dificultar la venta.
La oferta la puede hacer sujeta a la inspección o con la
cláusula en el contrato que la compra está sujeta a que todo esté
bien o que sea arreglado. Su agente de bienes raíces le ayudará a
hacer la oferta, o en algunos casos un abogado le puede ayudar. El
documento que él prepara es conocido por varios nombres, pero es
sencillamente un contrato de Oferta de Compra. Este contrato
especifica el precio de la propiedad, la cantidad de depósito, como
va ser el financiamiento, cláusulas sobre la inspección,
reparaciones que hace el dueño, que enseres, tales como lavadora y
secadora se quedan o se las lleva el dueño, el día de la venta, etc.
No firme este documento a la ligera. Si es necesario, busque un
abogado especializado en bienes raíces y de confianza que revise el
contrato antes de firmar. Muchas son las personas que se lamentan,
después de firmar sin saber lo que estaban firmando.
Al hacer una oferta, trate de ser razonable. Lo mejor es que
tome el precio de venta de la propiedad como punto de partida. Nunca
se base solamente en una recomendación del agente para esta
decisión. Escuche lo que el tenga que decir pero la decisión de
ofrecer el monto es del comprador. Esto se aplica también a la
decisión de comprar o no comprar, que es únicamente suya. Al hacer
una oferta hay que dejar margen para el regateo o sea la contra
oferta que siempre el vendedor le va hacer. Una buena regla general
en cuanto a las ofertas es ofrecer una cantidad que sea entre el 95%
y el 97% del precio de la propiedad. Por ejemplo, si el precio de la
propiedad es $100,000 usted ofrece entre (.95 x $ 100,00 = $95,000
o.97 x $100,000 = $97,000. Use su propio criterio y ofrezca como
mejor vea entre los $93,000 y los $97,000. Tal vez usted crea que
$92,000 es adecuado, pues esto es lo que usted ofrece. Si el precio
de la casa es $189,999 entonces ofrece (.90 x $189,999 = $170,999
o.93 x $189,999 = $176,699) entre los $171,000 y los $177,000, lo
que crea más razonable. No se deje intimidar por nadie y se
sorprenderá de ver cuantos vendedores están dispuestos a rebajar el
precio y vender. Se enfatiza, sea flexible y trate de negociar. No
vale la pena perder una buena propiedad por un par de cientos de
dólares.
Una vez usted hace una oferta y es aceptada, o sea el dueño
firma la oferta de compra que ya usted firmó, entonces la cantidad
de dinero que usted proporcionó como depósito es retenida hasta el
día del cierre. Está cantidad de dinero garantiza hasta cierto punto
que usted es serio y quiere proseguir con el negocio. Si usted se
arrepiente y luego no quiere comprar la propiedad, este dinero viene
a ser propiedad del vendedor. Hay solamente dos razones por las
cuales usted se puede arrepentir del negocio y no pierde el dinero.
Primero, que no encuentre financiamiento adecuado bajo ninguna
circunstancia, segundo, que un inspector encuentre algún problema
con la propiedad y el dueño se niegue a repararla. Pero puede que
existan razones personales por las cuales genuinamente se quiere
arrepentir. Legalmente no puede y hasta puede ser demandado y
obligado a comprar. Tal vez esté dispuesto a perder el depósito y
abandone el contrato. El depósito debe ser la menor cantidad posible
aceptada por el dueño. Los agentes siempre desean una cantidad
grande para así tener al comprador asegurado de que comprará y no se
arrepentirá. Usted dé la menor cantidad por si acaso se arrepiente.
Cuando su agente presenta una oferta cualquiera de estas tres
cosas pueden ocurrir:
1. El comprador aceptó la oferta tal como estaba. En este caso
todos están de acuerdo y usted tiene un contrato de compra.
2. El dueño rechaza su oferta. No hay ningún acuerdo. Usted
está libre de aumentar su oferta o seguir buscando casa.
3. El dueño rechaza su oferta y le hace una contra oferta. En
este caso el dueño rechaza su oferta, pero ofrece el mismo otros
términos que tal vez sean aceptables para usted. Usted puede aceptar
la contra oferta, rechazarla u ofrecer otra contra oferta. Si usted
hace una contra oferta y no llegan a un acuerdo, hay indicaciones de
que usted quiere comprar y el dueño vender. Lo mejor es buscar una
oportunidad en que en presencia del agente usted y el dueño pueda
negociar hasta llegar a un acuerdo.
Una vez haya un acuerdo el punto más crítico de la compra es
conseguir el préstamo. Pero no se preocupe, porque el agente le va
ayudar en los pasos necesarios de aplicación. |