| Columna: Comprar Mi Casa 06
Cómo administrar tu
dinero

Por
Jairo Cruz
jairo@ComprarMiCasa.com
Necesidades vs. Deseos
La
clave para un futuro estable es diferenciar entre necesidades (needs)
y deseos (wants) y situar cada uno de ellos en el lugar
adecuado dentro de nuestro presupuesto (budget). Si tú
gastas igual cantidad de dinero en vivienda, comida y ropa, que son
necesidades, y en deseos como un auto de lujo, entonces es
indispensable cambiar el orden de importancia de las cosas.
Enséñales a tus hijos que debe
haber un presupuesto o una lista de gastos a los cuales ceñirse y
que hay necesidad de ganar y ahorrar para asegurar el futuro. Esa
tarea de enseñarlos te permitirá recordar y ejecutar tus propias
reglas.
Seguir
un presupuesto es igual que mantenerse a dieta: hay que tener fuerza
de voluntad. Él te permitirá no gastar más de lo que te ganas y
ahorrar. Para hacer tu presupuesto confirma tus ingresos netos con
los comprobantes de los pagos que te hacen mensualmente (net
income) y en otra lista suma tus gastos fijos (fixed
expenses). Si en algunos casos estos varían de un mes a otro (variable
expenses), suma tres meses de ese gasto (el envío de dinero a
tus parientes, si no es igual cada mes por ejemplo) y divídelo entre
tres. Así te da el promedio mensual de lo que les mandas. Luego
súmalo a los gastos anteriores.
Planifica para las emergencias con el fin de que no te
desestabilicen económicamente. Lo mismo debes hacer para los gastos
de vacaciones: que sean una fuente de salud mental y descanso y no
un generador de problemas. El ahorro hay que estimularlo en nosotros
mismos con algunos incentivos como guardar un poco más durante unos
meses para comprarnos algo estimulante como un bonito reloj nuevo.
Seguir un presupuesto te dará tranquilidad y cada día será más fácil
porque tu fuerza de voluntad se fortalecerá en cada paso que
cumplas.
Un mal
hábito es difícil de romper
Los
hábitos son difíciles de cambiar así que hazte a unos buenos hábitos
para gastar, digamos mejor invertir, y tendrás un futuro asegurado.
Evita comprar a la carrera, espera las ofertas, mantén siempre cupo
en tus tarjetas de crédito, no utilices los ahorros de emergencia o
vacaciones para pagar arriendo o hipoteca, compra sólo lo que
necesitas, trata de pagar siempre más de la cuota mínima de tu
tarjeta para que canceles menos intereses.
Otras
fórmulas tienen que ver con los regalos en ciertas épocas. Destina
una suma que tú puedas cubrir y divídela entre el número de personas
que tienes que incluir en tu lista de regalos. A mayor cercanía o
afecto le corresponderá más que a los demás, pero nunca te pases de
lo que presupuestaste. Ahorra, porque es la única manera que tienes
para alcanzar tus metas financieras.
En
general, aparte del arriendo o la hipoteca, mensualmente no debes
pagar en deudas más del veinte por ciento de tu ingreso neto, (net
income) mensual. Y ten esto en cuenta: tal vez el mejor regalo
para tu familia sea tener estabilidad financiera.
Ahorros
Muchas
veces te habrás dicho que no tienes de dónde ahorrar, pero eso no
es cierto. Siempre habrá un gasto que se podrá reducir o eliminar.
Habrá pagos que no se podrán evitar como el del alquiler, pero si es
posible, puedes conseguir un canon menos costoso, mantener tu
billetera cerrada por una semana, o cancelar suscripciones de
revistas que puedes leer en Internet. Ingéniatelas.
Habrá casos en los cuales podrás
suspender la compra de ropa por un tiempo. Elimina o reduce tus
llamadas de larga distancia, o hazlas sólo con tarjetas telefónicas,
no utilices las tarjetas de crédito que tienen los intereses más
altos, y ahorra. Por ejemplo, si guardas cinco dólares al día, en un
año tendrás $ 1.825 dólares, y en diez años, incluidos los
intereses, habrás ahorrado veinte mil dólares. Todo lo que evites
gastar ponlo en una cuenta de ahorros diferente y olvídala, menos
para consignarle. Personalmente te recomiendo las cuentas de ahorros
de Money Market, las cuáles tienen una tasa de interés más
altas que las de ahorros convencionales.
Hay otros pequeños, grandes,
trucos: gánate las primas que dan las agencias de seguros si añades
algunas medidas de seguridad a tu casa o tu automóvil, compra en
almacenes al por mayor, utiliza los cupones de descuento que salen
los domingos en los periódicos. Todo ese ahorro guárdalo aparte. Y
comparte toda la información sobre ahorro con tus familiares y
amistades. Tu aprenderás y ellos también.
Las tarjetas de crédito
Dediquémosles unos segundos a las tarjetas de crédito, valiosas si
las sabes utilizar, pero opresoras y destructivas si no tienes
cuidado. Primero, úsalas cuando puedas pagar al final del mes lo
que compras con ellas. Cuando sean cantidades mayores, debes
pagarlas en máximo tres cuotas mensuales. Los viajes cúbrelos con
tus ahorros para ese fin. Las tarjetas durante los viajes deben ser
sólo para tener seguridad de que contarás con un dinero extra si lo
requieres. Sólo si es indispensable. Las emergencias también deben
ser respaldadas por un ahorro especial. No deben ser pagadas con las
tarjetas.
No olvides que cuando pagas un
crédito (credit) cubres más del valor del artículo por los
intereses (interests). Es decir si no pagas al final del mes
más de la cuota mínima, el crédito crecerá rápidamente y pronto
estarás sin margen para nuevas compras.
Cuando te ofrezcan artículos con
un primer pago seis meses después, lee bien la letra pequeña porque
podrías estar haciendo un negocio con intereses excesivos, después.
No todo lo que parece tan bueno es realidad.
Mantén en secreto el PIN (personal
identification number) que te sirve para operar tu tarjeta
crédito o débito en los cajeros ATM (automated teller machines).
Ah y revisa bien el estado de
cuenta mensual de tus tarjetas para que no haya cobros fraudulentos
o intereses fuera de lo pactado en el contrato.
Asesoramiento de crédito
Si tú tienes un problema real de
endeudamiento o no posees un control sobre tu manera de gastar, no
deberías recurrir a las agencias que te ofrecen reparar tu crédito
por una suma de dinero, porque eso no será posible. Si encuentras
agencias que te cobran una cuota inicial por esa reparación no las
utilices. Y si te dan un trato inconveniente quéjate a la oficina
del Procurador General del Estado (Fiscalía) o comunícate con la
agencia Better Business Bureau para que ellos investiguen.
Lo que sí debes es recurrir a la
ayuda gratuita de muchas agencias comunitarias que prestan ese
servicio. Esos consultores sin ánimo de lucro, en ocasiones pueden
hacer contacto con tus acreedores, interceder ante ellos y lograr
acuerdos de pago que te permitan mejorar tu crédito en el futuro.
En resumen
Tener
crédito abierto es un gran capital que debes cuidar con disciplina y
gastando sólo lo necesario. Él te abrirá las puertas a un futuro
financiero sólido. Y para conservarlo tu primera prioridad deberá
ser pagar las deudas que ya tienes y ahorrar. |